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Raíces Energéticas

Cada ser humano está formado tanto por un cuerpo físico como por varios energéticos, entre ellos el emocional, mental, astral.
Estos cuerpos energéticos son a su vez canales de energía, a través del cual fluye energía del universo a La Tierra y del planeta al cosmos. La conexión con el universo se realiza a través del chakra de la corona, ubicado en la parte superior de la cabeza. Y la conexión con La Tierra, se realiza no solo a través del primer chakra, sino de las raíces energéticas. Si el chakra de la corona no está activo, o no está abierto, tendremos dificultades para conectarnos con el universo, y para conectarnos con nuestro ser, con nuestra alma. Pero también si las raíces no están en buen estado, nos traen dificultades para poder incorporar nuestra energía del alma, e incorporar la energía y vibraciones provenientes del universo.
Estas raíces son como dos tubos de energía blanca, con forma irregular, que también varía dependiendo las experiencias y el estado actual de la persona (mental, emocional, espiritual). Estas raíces sirven de conducto de energía y fuerza vital para la persona, que al ser un ser encarnado en el planeta Tierra, necesita de la energía del planeta para vivir. Así como necesita comida proveniente de La Tierra, también necesita la energía que el planeta nos brinda. Si las raíces no se encuentran en buen estado, sentiremos que estamos con poca energía, con dificultades para concentrarnos y hacer alguna tarea en particular (por ejemplo en los niños índigo con déficit de atención o hiperactividad, TDAH), necesidad de mucho descanso, sensación de estar en el aire todo el tiempo.  
Las raíces, además de servir de conexión con La Tierra y brindarnos esa energía que necesitamos, también registran todas las experiencias vividas por el ser, por el alma en su experiencia en La Tierra. Las experiencias negativas, como miedos no superados, traumas no resueltos, etc, no solo quedan registradas como tales, sino que dañan la raíz, y dismuniyen el flujo de energía.  
Existen varias formas de realizar la sanación de las raíces, que ayudan a reparar esas heridas ocasionadas por experiencias negativas, reconstituyen el flujo de la energía, y nos reconectan con La Tierra. Si nos conectamos con la raíz, y vamos recorriendo la raíz, podremos ver las heridas, o bloqueos que esta tiene, y podremos sanarlas.
Al estar las raíces conectadas a todos los cuerpos energéticos, al sanar las raíces, podemos desprendernos de profundos bloqueos emocionales, mentales, energéticos; bloqueos o heridas producidas en nuestra vida adulta, nuestra niñez, o incluso en vidas pasadas. Al sanar las raíces, volvemos a ser canales, la energía fluye más libremente por nuestro cuerpo, limpiando también los chakras y el aura, trayéndonos además más salud a nuestro cuerpo físico.
 

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